Live!

Mars Red Sky en Uniclub: Psicodelia marciana

Mars Red Sky, el trío de stoner rock psicodélico, se presentó por segunda vez en Argentina el martes 26 de mayo en Uniclub. La banda francesa brindó un show contundente en el que presentó canciones de su último disco, Stranded In Arcadia.

Mars Red Sky en Uniclub

Foto: Sebastian Michia

La noche comenzó a las 21 con el power trío local Elefante Guerrero Psíquico Ancestral, banda telonera que recibió el aplauso de los que invirtieron bien su tiempo y fueron temprano al local del Abasto. El rock instrumental, duro y pesado que ejecutaron los tres músicos estuvo atravesado por pasajes de virtuosismo colgado y psicodélico que parecieron combinar a Black Sabbath con la Jimi Hendrix Experience.

El comienzo con “Emperador Elefante” los encontró con una guitarra que sonó baja en los primeros acordes, pero luego repuntó y devino en una pared de distorsiones gordas y amenazantes. El uso de un hi-hat afilado en los momentos más calmos, por parte del baterista Mauro Albornoz, le aportaron un groove muy bien logrado a la melodía cavernosa. Las transiciones rítmicas de “Methamorfosis” y sus guitarras Palm Desert fueron la banda de sonido de una procesión religiosa proyectada en el escenario. La intro a lo Pappo’s Blues de “Caleidoscopio” desembocó en un solo introspectivo que el cencerro cortó para dar paso nuevamente a una guitarra rabiosa, generadora de una pleamar de riffs incesantes. La gente entusiasmada no los dejó retirarse sin que toquen un tema más. Entonces decidieron cerrar con “La Venganza de los Zombies II”, otro ejemplo de rock valvular enmarañado por cambios de ritmos densos y agresivos. Fueron cuarenta y cinco minutos de música expansiva ejecutada por una banda ajustada que supo dominar el escenario de Uniclub.

La espera por Mars Red Sky se hizo larga; el telón se abrió cuarenta minutos más tarde de lo anunciado, debido a “problemas técnicos”, como explicó el bajista Jimmy Kinast. Más allá de este inconveniente, los tres músicos se mostraron de buen humor y muy seguros en escena. El humo fue cubriendo a la banda a medida que las primeras notas de “Falls” dieron inicio al show. El bajo distorsionado invitó de inmediato al cuelgue y todo pareció transcurrir en cámara lenta. Un grito desolador de Kinast simuló ser parte de un ritual en el que la música fue la ofrenda que les dio la bienvenida a seres de otro mundo.

Mars Red Sky en Uniclub

Foto: Sebastian Michia

La voz del guitarrista Julien Pras en “Be My Guide” se acercó a paisajes del Medio Oriente, como si cada nota cubriese de arena al público, que acababa de emprender un viaje por el desierto más hostil jamás conocido. Pras agradeció a la gente y “Hovering Satellites” fue lo que siguió. El baterista Mathieu Gazeau jugó con el sonido del aro del tom, mientras la gente comenzaba a agitarse y un radar de fondo parecía buscar a la nave nodriza que transportó a estos tres músicos de una Francia extraterrestre.

Kinast habló del largo viaje que los trajo en esta gira sudamericana para presentar canciones de su último disco, entre ellas “Join The Race”, la siguiente en el setlist. Un gran solo de guitarra hizo su aparición entre los ritmos cadenciosos que el bajo y la batería mantuvieron pendientes de un hilo. Con “Arcadia” todo se puso oscuro y una melodía hipnótica fue coreada por el público, en un clima de ritmos espesos que Gazeau aceleró con ataques embravecidos a su batería. Kinast se hizo cargo de cantar “Marble Sky”, un stoner blues densísimo que, junto a “Strong Reflection”, generaron un lento headbangiing entre la gente.

El comienzo de “Up The Stairs” tomó como referencia a los temas más calmos de Kyuss, aunque aquí el desierto no fue el californiano sino el lunar; una suerte de stoner rock cósmico. “The Light Beyond”, un cuelgue psicodélico y viscoso, similar a la lava que caía de un volcán proyectado en el escenario, fue anunciado como el último tema, pero todavía quedaría más.

En “Clean White Hands” la batería sonó fuerte y clara, un sonido perfecto, al igual que la siguiente canción, presentada como un estreno absoluto. El cierre quedó para “Way To Rome”, tema con enormes riffs como lenguas de fuego desbordantes que concluyeron con Kinast agachado y jugando con su pedalera, todo para crear una bola de noise del tamaño de un planeta, quizás el de Marte.

.

Texto: Nicolás Álvarez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s